Hector no es un tipo especialmente guapo, más bien es
bastante feo.
Tampoco se puede decir que sea un tipo con buen gusto, más
bien bucea en mares de estiércol.
A veces es tan vulgar que dan ganas de hacerlo presidente.
Incluso a ratos le dan ataques de una mezquindad tan
inocente que termina por producir en quien los sufre un terrible sentimiento de
odio-lástima.
Y lo peor de todo, le huele fatal el aliento.
Pero, tiene un pájaro tan hermosamente sencillo sobre la
cabeza, que logra que olvidemos todo lo demás, menos lo del aliento, eso es
difícil de obviar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario